Los tipos de competencia en el mercado más comunes, son: competencia perfecta, competencia directa e indirecta, competencia monopolística, competencia de oligopolio y competencia de reemplazo.
En este artículo trataremos una por una, cada tipo de competencia y al final daremos algunos consejos para abordarlas.
Vale destacar que, en la economía y el marketing, la competencia es aquella situación en qué una empresa intenta obtener más éxito que otra. A los competidores también se les puede definir como rivales directos con los cuales se disputa una cuota de un mismo mercado.
Existen algunos ejemplos famosos de competencia como Pepsi vs Coca cola, Xbox vs PlayStation, Android vs iPhone; sin embargo, estos están lejos de ilustrar a todos los tipos de competidores y por ello pasaremos a explicarlos uno a uno.
También te recomendamos leer: Cómo competir con una empresa más grande y ganar.
Competencia perfecta

La competencia perfecta es uno de los tipos de competencia en los mercados más conocidas.
La competencia perfecta se da en mercados donde habitan una gran cantidad de empresas pequeñas medianas e incluso grandes. Esta gran diversidad no permite que una sola compañía controle los precios de dicho mercado. Así que los precios están a merced de la oferta y la demanda.
Se le denomina competencia perfecta porque es un modelo un poco idealista, dónde es fácil para las marcas y compañías acceder a dicho mercado y competir (en comparación de otros tipos de competidores).
En los sectores de la economía donde este tipo de competencia es predominante, los consumidores acceden a una gran cantidad de marcas y productos. La gran variedad es una característica en este tipo de mercados de competencia perfecta.
En un mercado de competencia directa no hay monopolios. De hecho, el concepto de competencia pura o directa es todo lo contrario al concepto de monopolio y oligopolios.
Un ejemplo de este tipo de competencia es el que se da en el mercado de las comidas rápidas: un sector de la economía donde cohabitan compañías de diferentes tamaños.
Como hemos mencionado, una crítica a este concepto de «competencia perfecta», es que es idealista, ya que una gran parte de los mercados no cuenta con esta dinámica, puesto que los mercados suelen estar llenos de oligopolios y monopolios.
Lee, además: 10 herramientas para el análisis de tu competencia.
Competencia directa
Entre los tipos de competencia en el mercado, la competencia directa puede formar parte de muchos otros tipos de competencia que mencionaremos:
Puesto que, al hacer referencia a un competidor directo, simplemente mencionamos a todas aquellas empresas que venden nuestro mismo producto y a nuestros mismos clientes. Un ejemplo de estos competidores podría ser mi Coca-cola y Pepsi, las cuales apuntan a un mismo público objetivo con un producto similar y tratando de satisfacer una misma necesidad.
¿Cómo reconocer a un competidor directo? La respuesta es simple, ya que dicho competidor opera en tu misma industria o sector, ofrece productos similares y utiliza los mismos canales de ventas.
Vale destacar que un competidor directo puede convertirse en indirecto al empezar a satisfacer diferentes necesidades o de forma distintas. O, de igual forma, un competidor indirecto puede convertirse en directo y empezar a vender productos similares al tuyo, apuntando a tus mismos clientes y mediante el mismo canal de ventas.
Te recomendamos: Cómo vencer la competencia online.
Competencia indirecta

Los competidores indirectos son todos aquellos que venden servicios o productos diferentes a los nuestros, pero satisfacen las mismas necesidades. Un buen ejemplo de este tipo de competencia son las cadenas de comidas rápidas:
La venta de pizza, la venta de pollo, hamburguesas y demás; buscan satisfacer una misma necesidad. Sin embargo, sus productos son diferentes. También podemos decir que busca satisfacer al mismo público objetivo: personas que no desean cocinar y quieren comer algo sabroso.
En muchas ocasiones, dichos competidores no usan los mismos canales de ventas o su forma de ingreso es diferente: un ejemplo de ello es McDonald’s con sus franquicias. Lo cual es muy diferente a las grandes pizzerías y su reparto a domicilio.
Competencia monopolística
La competencia monopolística es muy diferente a los tipos de competencia en el mercado que ya hemos mencionado:
Contrario a la competencia perfecta esta opera en un mercado que ha sido acaparado en su mayoría por una sola empresa.
Debido a que ocupan la mayor parte de la demanda, dichos monopolios pueden controlar hasta cierto punto los precios.
Vale destacar que la mayoría de prácticas monopolísticas están prohibidas en diferentes países. Sin embargo, existen varias formas de monopolio qué pueden existir de forma legal o natural:
La primera situación de monopolio legal puede darse porque una empresa crea un producto innovador y éste está protegido bajo patente. Por lo cual, mientras dicha patente permanezca vigente, puede ofrecer su producto único:
Un ejemplo de ello es Windows, el cual acapara la mayor cuota del mercado de los sistemas operativos:
A las empresas fabricantes de computadores les costaría un dineral fabricar un sistema operativo de dicho calibre, por ello en su mayoría acuden a Windows.
Otras formas de monopolio legal, que son consideradas naturales, podrían ser las empresas de servicios públicos, las cuales suelen acaparar todo un mercado. Pero lo cual es necesario para el aprovisionamiento correcto de dichos servicios que se ofrecen a la ciudadanía en general.
Te recomendamos leer: Cómo destruir un monopolio.
Competencia de oligopolio

Mientras tanto, la competencia de oligopolio se da en un mercado qué no está controlado por una sola compañía sino por muchas de ellas. Contrario a la competencia perfecta, la competencia oligopolista se caracteriza porque unas pocas (o cuando mucho unas decenas) de empresas acaparan gran parte de la demanda del mercado en el que operan.
Por lo general, estas empresas muchas veces optan por trabajar en conjunto para así aumentar precios y ganancias. Aunque muchas de estas prácticas son ilegales en la mayoría de países.
Algunos ejemplos de competencia oligopolista son:
- El mercado de las consolas de videojuegos suele estar acaparado por las ofertas de tres grandes compañías: Sony, Nintendo y Microsoft.
- En el caso de las marcas de vehículos, una decena de marcas suelen acaparar la demanda como: Ford, Chevrolet y Toyota.
- El mercado de las redes de telefonía es otro ejemplo de un mercado que suele estar acaparado cuando mucho por unas decenas de empresas.
- Por último, podemos mencionar al mercado de los teléfonos celulares, el cual es mucho más variado qué los anteriores mencionados. Sin embargo, el listado de marcas que dominan la mayoría de cuota de dicho mercado no llega ni a 10.
Vale destacar que este es uno de los mercados más complejos para acceder en él: puesto que dichas marcas posicionadas tienen posiciones predominantes y como ya hemos explicado, suelen trabajar en conjunto.
Competencia de reemplazo o sustituta
Uno de los tipos de competencia en el mercado más peligrosos para cualquier compañía, son los competidores de reemplazo.
Un competidor de reemplazo es similar a uno indirecto, el cual ofrece una alternativa al producto o servicio que ofreces. Cuando esto se realiza de una forma innovadora a la tradicional, existe el riesgo de que dicho competidor empiece a ganar una gran cuota en tu mismo mercado.
Un ejemplo bastante conocido de competencia de reemplazo son los cigarrillos electrónicos:
Por lo general, el mercado de cigarrillos siempre estaba dominado por unas cuantas marcas que conformaban oligopolios. Sin embargo, los cigarrillos electrónicos de una manera diferente innovaron la actividad de fumar, atrayendo así al público con un producto diferente, pero que cumple la misma función que los cigarrillos.
Este tipo de competidor es bastante impredecible y complejo de identificar, por lo cual se requiere de estudios de mercados rigurosos para identificarlos y anticiparse a sus estrategias.
También podemos hablar de competidores de reemplazo cuando una compañía distinta a nuestro sector ofrece un producto similar: Por ejemplo, cuando un restaurante empieza a ofrecer servicios de cafetería, o una cafetería tiene la opción de vender desayunos.
Sobre cómo abordar la competencia
A lo largo de este artículo hemos dejado otros posts recomendados para que aprendas a abortar a tus competidores. Vale destacar que no existen prácticas universales en esta tarea, ya que cada compañía y mercado amerita de un enfoque personalizado de acuerdo al contexto competitivo.
Sin embargo, los siguientes consejos pueden ser bastantes útiles:
- En primer lugar, sigue los consejos del fundador de Amazon, Jeff Bezos, el cual aconseja conocer a tus clientes mejor que tus competidores. Así que siempre monitorea a los consumidores mediante estudios de mercado rigurosos. Estos tipos de estudios y monitoreos puedes hacerlos fácilmente solicitando siempre comentarios y opiniones a tus clientes sobre tus productos y puntos a mejorar.
- El benchmarking o el denominado análisis comparativo, es una práctica que consiste en comparar y analizar procesos con el fin de mejorar los nuestros. Te recomendamos leer el anterior artículo enlazado para que comprendas mejor dicha herramienta la cual puede ser una gran arma competitiva.
- Por supuesto, el marketing digital es una excelente arma competitiva en los mercados ya digitalizados. La digitalización puede incluso considerarse como un estándar dentro del nivel competitivo de una empresa.
- El monitoreo constante de la competencia es una necesidad, así que no dudes en implementar estudios para monitorear su evolución.
En Pymesworld somos una agencia de marketing digital la cual desde el 2010 ha ayudado a evolucionar y hacer más competitiva a diferentes empresas. Contáctanos para ofrecerte nuestros servicios digitales y mejorar la competitividad de tus proyectos:









Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.